Los vacíos de la elocuencia gratuita.

11 de enero de 2010
En un gran ensayo, como suele hacerlo, Silva-Herzog Márquez desmenuza (nunca mejor dicho) los pálidos y endebles argumentos de Peña Nieto sobre cierto proyecto de nación que le ronda por abajo del copete.

El mensaje del priista bien pudo escucharse en esa tribuna de la benevolencia y la cultura que son las competencias de señorita México. Los proyectos del gobernador mexiquense son tan penetrantes, tan lúcidos y filosos como lo son las propuestas para la paz mundial que año con año nos regalan las misses en traje de noche.
Jesús Silva Herzog Márquez

En lo que no profundiza JSHM, aunque apenas lo apunta, es la relación del político mexicano (y de la sociedad que representa) con el pasado como un tótem al que se le debe respeto y veneración. La historia, como el resto de las cosas, son sujetos de la razón siempre y cuando se construyan teóricamente desde la interacción con los individuos. A eso precisamente es a lo que se refieren Esclante Gonzalbo y Martínez Baracs en su diálogo sobre los indígenas como sujetos del estudio histórico. Al parecer el editor de LsLs no lo leyó bien o no lo entendió, o no quiso entenderlo. Tampoco ciertos lectores presurosos. Aunque para eso habremos de hallar otro post.

1 persistencias:

Una de las Moiras...¿O Gorgona? dijo...

Lo sigo, lo seguí...
Tengo mis opiniones acerca de Herzog.
Un abrazo fuerte, pase por mi casa
www.mnemossyne.blogspot.com

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